Soy Frankelda va por el Annie

Soy Frankelda va por el Annie

La vida de Soy Frankelda, la primera película mexicana en stop motion, ahora apunta a su lanzamiento internacional incluyendo EE. UU., para buscar un lugar en el Óscar 2027, así como una secuela.

La precuela de la serie Los sustos ocultos de Frankelda dio un paso inicial para lograr la meta al estar optando por los premios Annie, los más importantes en el mundo de la animación, donde ha sido considerada en el rubro de mejor película animada independiente.

Es la primera vez que una cinta mexicana compite por el Annie. En la ceremonia se medirá, entre otras, con las francesa Arco y Marcel et Monsieur Pagnol, así como a la japonesa Scarlet, las cuales costaron un promedio de 300 millones de pesos en su producción. “Tuvimos que conseguir el ‘smoking’, que es un requisito para ir”, dice de buen humor Arturo Ambriz, codirector del filme junto con su hermano Roy Ambriz.

Un gran logro

“De todas las nominadas, somos la más independiente (no hay cifra de su inversión). Los demás estudios andan haciendo ruido y publicidad y nosotros no, porque no tenemos ni un quinto, pero estar nominados ya es algo increíble”, recalca.

Soy Frankelda, que cuenta los orígenes de un ser fantástico que se encarga de contar historias, actualmente solo puede ser vista en HBO Max México. Para el mundo Netflix acaba de adquirirla.

En el país del Norte estrenaría para ser elegible a los Óscar 2027, pues ya tendría el antecedente de haber sido lanzada en salas estadounidenses, requisito que pide la Academia. Durante su corrida comercial en México (aún en Cineteca) ha registrado cerca de 900 mil espectadores. “Aquí acabamos haciendo 50 millones de pesos en taquilla, cuando al principio nos decían que si bien nos iban, iba a hacer 7 millones y siendo optimistas, 15. Pero ha superado nuestras expectativas, aún debemos dinero, pero nos dio un empujón, justo la respuesta en México hizo que se lograra la venta internacional”, comenta.

Con Woo Films, compañía socia de Soy Frankelda, ya se ha platicado de una secuela, aunque sería después de su nuevo proyecto en desarrollo. El stop motion es una técnica que pocos hacen en México. Consiste en crear puppets y varios pares de ojos, bocas y manos para distintas expresiones y luego ir fotografiando cambios milimétricos para que, juntas todas las imágenes tomadas, parezcan que cobran movimiento.

Para Soy Frankelda se crearon dos idiomas para algunos de los personajes, el “tecothia” y el “aradithio”.