Hay productos que Apple renueva cada año con la precisión que se espera de un reloj suizo. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el Iphone. Hay otros que pueden permanecer en el limbo años y años. Ha sido el caso de los Airpods Max, en teoría los mejores auriculares de Apple (aunque yo diría en realidad que ese título corresponde a los Airpods Pro) pero también un producto que lleva casi sin cambios desde que salió al mercado en diciembre de 2020.
En septiembre de 2024 Apple los actualizó con un conector USB-C en lugar de Lightning, pero nada más. Ahora, por fin, hay un sucesor, aunque hay que perdonar a cualquiera al que se le escape. Los auriculares son exactamente igual en el exterior. No hay cambios de diseño, ni de materiales, ni de peso. Por dentro, la historia es diferente. He podido probarlos durante los últimos días y esta ha sido mi experiencia.
Mismo dispositivo
Lo primero que llama la atención al abrir la caja es lo familiar que resulta todo. Las copas de aluminio anodizado, la diadema con malla, las almohadillas extraíbles y hasta la funda de transporte son exactamente iguales. Apple no ha tocado ni un milímetro del diseño exterior. Siguen sin plegarse, que es tal vez una de los mayores inconvenientes que encuentro. Aunque las copas pueden girar para ocupar menos en la mochila o el bolso, no son tan compactos como algunas de las alternativas del mercado. Al no cambiar nada en materiales, su peso también es el mismo: 386 gramos. Es otro punto que podría haberse mejorado porque aunque no son incómodos cuando están puestos, pueden llegar a molestar en vuelos largos o sesiones de escucha prolongadas.
Por último, que no haya cambiado nada significa que tampoco hay un conector tradicional de auriculares. Solo tienen un puerto USB-C para carga y para conexión directa a un Mac, que habilita la posibilidad de escuchar audio con calidad loseless. Se puede comprar un cable USB-C A Jack de 3.5 mm. Pero tiene que ser un cable que cuente con conversor analógico a digital, que no suele ser fácil de encontrar en el mercado (Apple vende uno oficial, claro). Este cable es necesario, por ejemplo, para conectar los auriculares a un sistema de entretenimiento a bordo o cualquier otra fuente externa de sonido que no sea compatible con Bluetooth.
Novedades
Gracias al chip, hay nuevas funciones. Apple asegura que la cancelación activa de ruido es ahora 1,5 veces más eficaz que en la generación anterior, por ejemplo. En la práctica, la mejora se percibe sobre todo en frecuencias bajas: el zumbido de un avión, el motor del autobús o el ruido de fondo de una cafetería.
El modo transparencia sigue siendo, en mi opinión, el mejor que se puede encontrar en unos auriculares hoy en día (y lo mismo puede decirse con los Airpods Pro). Suena increíblemente fidedigno, incluso con voces lejanas en segundo plano. Son también compatibles con el audio adaptativo, una función que mezcla automáticamente cancelación y transparencia según el entorno en el que estés. Funciona bien en la mayoría de situaciones, aunque de vez en cuando tarda un par de segundos en reaccionar a un cambio brusco.
Por último, el chip H2 desbloquea funciones que hasta ahora solo estaban disponibles en los Airpods Pro, como la traducción en tiempo real, los gestos de cabeza para aceptar o rechazar llamadas, la detección de conversación y el control remoto de la cámara del Iphone a través de la corona digital.
Todo en casa
La cancelación de ruido está a la altura de la de los mejores auriculares del mercado, el sonido es espectacular, sobre todo con conexión directa por USB-C, y el modo transparencia es una gozada, pero lo que realmente vende estos auriculares, y el mayor motivo para usarlos si tienes otros productos de Apple, es lo bien que se integra con todos los productos de la marca.
Los Airpods Max saltan entre Iphone, Ipad y Mac de forma automática y se configuran en segundos. Es una gozada lo sencilla que es la experiencia de uso. Son compatibles también con audio espacial, que permite anclar físicamente el sonido a la localización de la fuente. Esa, creo, es la razón más importante para considerarlos frente a otras alternativas del mercado. Pero son unos auriculares cien por ciento Apple y eso significa que también vienen configurados de fábrica con un perfil de sonido muy característico. Es habitual, en los auriculares de otras marcas tener un ecualizador.
Hablando de cosas que no cambian, el otro aspecto que no varía frente al anterior modelo es la autonomía. Ofrece unas 20 horas de reproducción con cancelación de ruido. No está mal, pero podrían haber sido un poco más ambiciosos.
Esa es un poco la historia de los Airpods Max 2. Suenan mejor que muchos otros auriculares inalámbrico en este rango de precio. El salto en calidad de audio respecto al modelo anterior es perceptible y la incorporación del chip H2 los pone al fin a la altura del resto de la familia Airpods, pero es una actualización que podría haberse aprovechado para llevarlos aún más lejos y hacer de ellos un producto más completo, sobre todo teniendo en cuenta que su precio es de 579 euros, en el rango alto de los auriculares de su misma clase y peligrosamente cerca de lo que cuesta un Macbook Neo o un Iphone 17e.












