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Hoy Escriben - Rafael Victorio Ruiz

Desde el Tacaná

Campo sin seguro

El sector agrícola en la región del Soconusco vive en una constante incertidumbre; el cambio climático está pegando fuerte prácticamente a todos los sectores productivos, desde el mango, la soya, el café, el plátano, el rambután y hasta a la apicultura. Todos se encuentran en vulnerabilidad permanente, sobre todo que carecen de programas que los ayuden a enfrentar las pérdidas por sequías o a causa de las intensas lluvias. 

De acuerdo con cifras oficiales, solamente uno de cada diez agricultores cuenta con una cobertura de seguro en sus cultivos, además que desde el año 2018 se eliminaron todos los subsidios que les otorgaba el gobierno federal, lo que ha llevado a que las cosechas cada día sean más bajas y no existen programas claros que ayuden a su recuperación.

En el ciclo 2024-2025, miles de cafetaleros se vieron afectados por una severa sequía que les provocó la caída en de la producción de hasta el 70 por ciento y lo mismo ha ocurrido con el rambután; mientras que el año pasado, una tromba en el municipio de Suchiate destruyó más de 600 hectáreas, además que lluvias atípicas han afectado las cosechas de mango y el cultivo de soya es el más bajo de la historia, al pasar de unas 28 mil hectáreas a apenas 7 mil.

En sí, los fenómenos naturales son causantes de severos daños en el sector productivo agrícola y los campesinos carecen de un seguro catastrófico que les brinde el respaldo ante las pérdidas parciales o totales de sus cultivos y eso ocurre cada ciclo. Los programas de apoyo que antes de otorgaban a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) federal, de Agricultura y Ganadería estatal o el Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), desaparecieron. 

El dirigente regional de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Indalecio Flores Bahamaca, propuso la implementación de programas o fideicomisos emergentes que brinden certidumbre a los productores, sobre todo del sector social, quienes siempre son los más afectados por las contingencias climáticas que cada año son más recurrentes y que afectan a las comunidades rurales. 

Ante este panorama, es menester reconocer que el café es el principal cultivo agrícola de la entidad, del que dependen más de un millón de habitantes, por lo que resulta interesante que el gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar haya puesto en marcha hace algunas semanas el programa “Café con Humanismo”, mediante el cual se beneficiarán a unas 25 mil familias de 87 municipio, ayudándolos a fortalecer la producción y la comercialización. 

La estrategia contempla la entrega de plantas, insumos, equipamiento, capacitación y apoyos a la comercialización, entre otros, porque el café es uno de los principales símbolos de la entidad. Chiapas es el principal productor del aromático en el país y también el que más protege la biodiversidad con los cultivos orgánicos, de ahí la importancia de este programa, que ya era necesario después de varios años sin atención. 

El director general del Instituto del Café de Chiapas, Jorge Baldemar Utrilla Robles, ha explicado que se busca fortalecer el contacto directo con los productores, mejorar los procesos productivos y facilitar el acceso a nuevos mercados; es decir, volver a brindar atención al sector que representa una buena parte de la actividad productiva, económica y ambiental de nuestra entidad. 

Pero así como ese programa especial del café, se requiere también para el mango, la soya, el rambután, el plátano, la palma de aceite, el mangostán, el cacao y otros más, de los cuales Chiapas ocupa primeros lugares en la producción, tomando en consideración que la actividad agrícola es el principal generador económico, de empleo y estabilidad social. 

Las instituciones tienen que volver la mirada al campo, con programas de apoyo, al aseguramiento agrícola, la entrega de implementos o paquetes tecnológicos que ayuden a reactivar la producción, porque los riesgos por el cambio climático siempre estarán presentes y la soberanía alimentaria de que tanto se habla, se logrará precisamente volviendo productiva la tierra.  

Posdata

La seguridad es uno de los rubros prioritarios del alcalde de Tapachula, Yamil Melgar Bravo, por lo que firmó el convenio de coordinación con el Centro Estatal de Control y Confianza, que se encarga de los exámenes de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, con lo que se busca contar con policías más capacitados, para cumplir con la estrategia para mantener la paz y la tranquilidad del estado impulsada por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar… Qué bueno que la secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce María Rodríguez Ovando, tome en cuenta las críticas, como la emitida en este mismo espacio en relación a su circular SGGyM/OS/0003/2026, que presentaba errores ortográficos, los cuales fueron corregidos, aunque quienes lo elaboraron tuvieron que cambiarle algunas palabras quizá para no volver a equivocarse.

vrrafael@hotmail.com