Motín y corrupción en el INM
Un nuevo motín ocurrió al interior de la Estación Migratoria Siglo XXI en Tapachula, que vuelve a poner en evidencia la necesidad de atender de manera integral un fenómeno que vuelve a recrudecerse con la llegada de miles de extranjeros deportados de Estados Unidos y que son concentrados en ese lugar, para determinar su situación de estancia o más bien, esperar su proceso para enviarlos de regreso a su país y en su mayoría son de Cuba.
La quema de colchonetas y el caos registrado que obligó a la intervención del Ejército, Guardia Nacional y autoridades estatales, obliga a que el gobierno federal voltee a ver el problema que no solamente es por la tardanza en los trámites migratorios, sino la acumulación de señalamientos por opacidad, retrasos administrativos, presuntas violaciones a derechos humanos y corrupción.
Si bien la Estación Migratoria Siglo XXI se ha convertido desde hace años en un símbolo de la política migratoria mexicana; con una capacidad superior a las mil 200 personas, es la más grande de América Latina, en la que son concentrados los extranjeros asegurados o como ahora dicen las autoridades “rescatados” por encontrarse irregularmente en territorio mexicano o vienen deportados desde Estados Unidos, con este hecho se pone nuevamente en el ojo del huracán.
Y es que se requieren investigaciones imparciales y que los funcionarios rindan cuentas, además de una política migratoria que coloque la dignidad de las personas por encima de la burocracia que persiste tanto en el Instituto Nacional de Migración (INM) como en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), en donde los extranjeros que inician un proceso para su regularización tienen que esperar meses y hasta años, para que les resuelvan.
Pero no solo eso, el activista Luis García Villagrán vuelve a colocar sobre la mesa las denuncias de presuntas extorsiones, corrupción, abuso de autoridad, retrasos deliberados en los trámites migratorios y condiciones indignas para cientos de personas extranjeras retenidas en la estación. Son acusaciones graves que, de ser comprobadas, representarían no solo responsabilidades administrativas, sino también posibles delitos.
Más delicado aún resulta que, según diversas denuncias, existan carpetas de investigación ante la Fiscalía General de la República relacionadas con presuntos actos de corrupción que involucrarían a funcionarios del Instituto Nacional de Migración. La sola existencia de carpetas abiertas debería obligar a las autoridades a actuar con absoluta transparencia, pues el combate a la corrupción no puede ser selectivo ni depender del cargo de quienes pudieran estar involucrados. Será la autoridad ministerial la que determine si existen o no responsabilidades penales.
Si bien, el motín de los migrantes no tiene justificación alguna, tampoco puede utilizarse como pretexto para ignorar las causas que lo originaron y por cuyos hechos, dos extranjeros fueron puestos a disposición de la autoridad competente para que determine su responsabilidad jurídica. Se requiere que las denuncias sean investigadas, porque no son nuevas, vienen ya de hace varios años y en el INM en Chiapas existe un grupo de funcionarios que ha logrado mantenerse a pesar de los cambios de titulares nacionales y en contra de ellos pesan las quejas y señalamientos de presuntos actos de corrupción, por lo que ahora les estalló el motín, aunque hay otras cosas que llevan tiempo ardiendo sin que las autoridades del más alto nivel quieran verlos, mientras en la frontera sur prevalece una crisis migratoria que va en crecimiento.
Posdata
En Suchiate crece el malestar contra el alcalde Elmer de Jesús Vázquez Gallardo, quien fue denunciado por empleados municipales de obligarlos a acudir a un evento del Partido Movimiento Humanista, cuando él busca ser reelecto pero por Morena y llegó a través de Redes Sociales Progresistas. Los denunciantes señalan que ya hasta les entregaron formatos de afiliación al instituto político de reciente creación, motivo por el cual están pidiendo una investigación por parte de las autoridades electorales, aunque como siempre, tampoco pasa nada… Mientras en Huehuetán, el edil Sixto López Pérez también anda en plena campaña reeleccionista, por Morena y llegó por el RPS, igual que el de Suchiate, lo que genera inconformidad entre los morenistas que se sienten desplazados… En Tapachula, el alcalde Yamil Melgar Bravo sigue inaugurando obras, como calles integrales en la colonia Los Laureles, pero también impulsa el rescate de los espacios públicos, como parques con sus juegos infantiles, con lo que se crean entornos limpios, seguros y dignos para que los disfruten las familias y de esa manera se fortalece la convivencia y el tejido social.
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