Hechos
Muchas personas no saben distinguir una forma de vivir la fe cristiana de otra, como si todas fueran iguales. Por ello, me propuse aclarar algunas afirmaciones de los Lefebvristas en su Profesión de Fe Católica, que emitieron el pasado 29 de junio, para insistir en que ellos no son católicos en comunión con el papa y con la Iglesia Universal.
Concluyo con este artículo mi servicio sobre este punto. Pongo en cursiva lo que ellos sostienen y en Word normal mi personal comentario.
Iluminación
125. Rechazo toda reforma o todo uso litúrgico que, por omisión, ambigüedad doctrinal u orientación práctica, favorezca la herejía, debilite la fe, se aleje de la doctrina católica de la Misa formulada en el Concilio de Trento.
El Concilio de Trento se realizó hasta el siglo XVI (1545-1563). ¿Todas las formas anteriores de vida litúrgica no valían? El Nuevo Testamento relata las primeras eucaristías en tiempos de los apóstoles, y casi no se parecen, en las formas exteriores, a los prescrito por Trento, aunque lo fundamental no cambia. ¿Y la forma en que celebraban la Misa los apóstoles no valía, porque no se parece a lo de Trento? Por favor…
126. Estoy convencido de que la restauración católica de los pueblos exige necesariamente la restauración del culto divino, mediante la liturgia tradicional de siempre.
Trento no es lo más tradicional. Lo que permanece siempre es lo que instituyó Jesús, pero Él no determinó todos los detalles de las celebraciones, que a través del tiempo se fueron estableciendo, siempre con la autoridad del papa. La Misa renovada por el Concilio es tradicional en su contenido fundamental: hay Palabra de Dios, Consagración, sacerdote u obispo que preside y comunidad de fieles.
131. Rechazo el falso cristianismo sin Cruz, … una misericordia sin penitencia.
Nosotros también lo rechazamos. Insistimos, por ejemplo, en tener misericordia con los homosexuales que practican esa tendencia, pero les invitamos a la penitencia, a arrepentirse de su pecado.
132. Rechazo toda reducción de la vida cristiana a una vaga filantropía, a una sensibilidad social o a un compromiso meramente terreno.
También nosotros rechazamos ese reduccionismo, pues la vida cristiana es aceptar a Jesucristo como nuestro Salvador y vivir según su Evangelio; pero no despreciamos las manifestaciones de fraternidad universal. No reducimos la vida cristiana a prácticas religiosas, pues seremos juzgados por el amor a Dios y al prójimo.
140. Rechazo particularmente el falso lenguaje pastoral que, por temor a perturbar las conciencias, silencia el juicio, el infierno y la necesidad de la penitencia.
También nosotros lo rechazamos. Los novísimos son parte fundamental de nuestra fe.
150. En estas dolorosas circunstancias, sin juzgar a nadie ni usurpar la autoridad de la Iglesia, no puedo dejar de confesar la fe cuya profesión se ve disminuida, recordar la Tradición que ha sido prohibida, defender la moral, custodiar la liturgia y proclamar los derechos de Cristo.
Nosotros confesamos la fe verdadera y en nada la disminuimos; seguimos la sana Tradición, defendemos la moral, custodiamos la liturgia y proclamamos los derechos de Cristo. Nos juzgan mal si afirman de nosotros lo contrario.
Acciones
Sigamos pidiendo al Espíritu Santo que nos conceda la unidad católica que tanto desea Jesús, para que estemos unidos con el único sucesor de Pedro, que es el papa, y entre nosotros. Pudiera parecer imposible, pero para Dios todo es posible.
Obispo emérito de SCLC








