Hay que vacunarse
México está atravesando una situación complicada por el resurgimiento del sarampión que por ahora mantiene muy ocupadas a las autoridades de salud del país, ya que desde su inicio hace un año en Chihuahua se han reportado alrededor de siete mil casos y más de una veintena de defunciones.
Ante este brote, México está en riesgo de perder su condición de Estado libre de esa enfermedad, aunque esta semana la Organización Panamericana de la Salud (OPS) le dio una nueva oportunidad al prorrogar por dos meses el plazo para que controle los casos.
De acuerdo con información del secretario de Salud federal, David Kershenobich, los estados en los que hay más contagios son Jalisco, Chiapas, Michoacán y Guerrero, donde el sector Salud debe de redoblar esfuerzos para vacunar al mayor número de personas posibles de los llamados grupos vulnerables, empezando por los niños.
A diferencia de otras enfermedades, el brote de sarampión comenzó en Chihuahua (allí ya está controlado), que colinda con Estados Unidos, y no en los estados más pobres del país como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, aunque ahora éstas ya acumulan un número importante de casos.
Según autoridades de Salud federal, los primeros casos detectados en Chihuahua hace un año aproximadamente, fueron importados de Canadá y Estados Unidos, por jornaleros agrícolas. ¿Cómo se explica que hayan venido de países desarrollados como esos dos? No cuadran las cosas.
De acuerdo con médicos e investigadores, en el sur de Estados Unidos los pobladores no se vacunan y/o las autoridades responsables no las aplican, lo que ocasionó que la enfermedad entrara por Chihuahua, que colinda con esa región del vecino del norte.
Aparte está el problema de que en la pandemia de covid-19 no se aplicaron las vacunas necesarias para evitar que resurgieran los casos, ya sea porque no había condiciones o por cierto descuido de las autoridades de Salud de ese entonces.
Lo importante ahora es que los funcionarios de la dependencia intensifiquen la vacunación en todo el país, principalmente en los estados con más casos, no solo para evitar que se incrementen y salvar vidas, pues la enfermedad es muy contagiosa, sino para que la OMS mantenga a México como Estado libre de sarampión.
En el caso de Chiapas se observan muchos módulos, cuando menos en las zonas urbanas, atendidos por personal de diversas dependencias de Salud, ofreciendo la vacuna contra esa y otras enfermedades.
Existe disponibilidad de vacunas -hay más de 23 millones listas para aplicarse, según autoridades de Salud; ya se aplicaron 12 millones de dosis-, por lo que es cuestión de que la población acuda a los módulos, y, sobre todo, que los padres de familia lleven a los menores de edad.
Ya se sabe que en las comunidades indígenas es un poco más difícil que la gente acceda a vacunarse, pero haciendo campañas a través de las presidencias municipales y las agencias rurales se puede convencer a los habitantes de la necesidad de que se vacunen porque es lo más conveniente para todos.
Picotazos. Más revuelto y sin reglas claras que pongan cierto orden internacional no podía estar el mundo. El presidente de Estados Unidos y sus locuras y arrebatos por apropiarse del orbe están poniendo de cabeza todo, pero su ambición desmedida está llegando a un límite, por lo que los antiguos aliados del país de las barras y las estrellas están tratando de reaccionar y dejarse pisotear más. De hecho, en su discurso de ayer en Davos, Suiza, el magnate reiteró que pretende apropiarse de Groenlandia, pero matizó que no por la fuerza, aunque (casi) nadie le cree. Sobre todo, después del berrinche que hizo porque no le dieron el premio Nobel de la Paz, lo que, según él, le da derecho de declararle la guerra a quien se le ocurra. La oposición a sus políticas no solo está creciendo a nivel internacional, sino en el interior de su propio país, donde cada día se suman manifestaciones de protesta por diferentes temas. Ahora se le ha juntado la insinuación de expertos sobre la posibilidad de que tenga problemas mentales y pudiera ser destituido. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si a los manifestantes se les ocurriera hacer una movilización nacional haciendo retumbar por todo el país como se escucha en una sala de cine en algunas películas la consigna “the president is crazy” (el presidente está loco)? Canadá, por lo pronto, ha dejado a un lado el miedo y decidió renegociar un acuerdo comercial y económico con China, al que le teme Donald, en un abierto desafío a su vecino del sur, lo que lo hizo decir que el país de la hoja de maple debería de estar agradecido. ¡Vaya cinismo! Lo cierto es que si el ocupante de la Casa Blanca no modifica su política, es probable que en las elecciones intermedias de noviembre de este año, su partido Republicano reciba un fuerte revés electoral, lo que sería el inicio de su declive. Pero para eso faltan diez largos meses, tiempo suficiente para que siga causando desastres de todo tipo, lo que mantiene al Gobierno de México en una situación de estrés permanente, aunque a veces existen formas de aminorar las presiones como sucedió con la entrega de 37 narcotraficantes mexicanos realizada el martes a las autoridades estadounidense, supuestamente luego de una solicitud del Departamento de Justicia de ese país. El envío de los presuntos delincuentes a Estados Unidos puede beneficiar a México porque se deshace de sujetos que desde las cárceles siguen operando para extorsionar y cometer otros delitos, pero implica doblar las manos ante el imperio y a veces, tal vez violando la ley, sin contar con que ya del otro lado, los prisioneros pueden ser utilizados como testigos protegidos para hacerlos que declaren lo que a las autoridades de ese lugar convenga para afectar al propio gobierno mexicano. Fin








