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Hoy Escriben - Elio Henríquez

Rotonda Pública

Protestas

Organizaciones de transportistas y agricultores realizaron ayer bloqueos carreteros y movilizaciones en al menos una decena de estados del país para exigir alto al incremento de los combustibles, mayor seguridad en las vías de comunicación y apoyos al campo, entre otras demandas.

El gobierno federal asegura que no existen razones para tales manifestaciones, con el argumento de que esos sectores han sido atendidos, además de que se trata de un asunto con tintes políticos.

No se descarta que detrás de las protestas haya intereses políticos, pero seguramente hay también demandas legítimas no atendidas por las autoridades, porque una cosa es que estén abiertas al diálogo y otra que se dé respuesta a los justos planteamientos de los inconformes.

Las manifestaciones tuvieron lugar principalmente en estados del norte y el centro del país, y como es lógico, tienen una fuerte repercusión mediática que de alguna forma afecta la imagen del gobierno morenista, como en su momento sucedió con los gobiernos priistas y panistas.

No todas las agrupaciones de transporte estuvieron de acuerdo con participar en las movilizaciones, como la Alianza Mexicana de Transportistas A.C. (AMTAC), que dijo que a pesar de que existen inconformidades y necesidades legítimas en el sector, sus integrantes en Chiapas no participan en el paro.

La agrupación, que tiene alrededor de 12 mil afiliados en Chiapas, manifestó que “con el trabajo coordinado de nuestro gobierno estatal y federal, en el sur-sureste del país vemos una reactivación económica positiva, especialmente en actividades como el turismo y el comercio, que son fuente directa de ingresos para miles de familias transportistas y prestadores de servicios”.

Reiteró que “no participamos ni promovemos bloqueos porque como hombres y mujeres del transporte sabemos que estas acciones terminan perjudicando a quienes menos tienen”, además de que “tenemos a un gobierno que le ha apostado al diálogo, hemos participado en diversas mesas de trabajo que garantizan la atención a cada una de las demandas de nuestro sector, sin duda estamos en el camino de las soluciones institucionales porque hay un gobierno que promueve el respeto entre sectores”.

Destacó que “detrás de cada unidad hay una familia que depende de que el camino esté libre y de que el trabajo se realice en condiciones de seguridad y legalidad”, aunque “entendemos que existen inconformidades y necesidades legítimas en distintos sectores sociales y como transportistas, compartimos muchas de esas preocupaciones, porque también hemos enfrentado meses difíciles” como “el incremento de los combustibles y el hecho de no contar con una tarifa justa para el transporte, temas que se deben de resolver inmediatamente a través de las mesas de trabajo, ya que son un golpe bajo a nuestra economía”.

La AMTAC manifestó que “en estos momentos de unidad, no queremos llamar la atención de los gobiernos mediante los bloqueos carreteros”.

Habrá que esperar cómo hace el gobierno federal para que queden conformes los inconformes lo antes posible, con el fin de evitar daños a la economía y a personas que nada tienen que ver en el problema, sobre todo en el caso de los bloqueos carreteros.

Este tema de las movilizaciones de los transportistas y agricultores se suma al de los miles de desaparecidos en el país, con el que está batallando el gobierno federal después del informe del Comité contra Desapariciones Forzadas (CDF) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El documento ha metido mucho ruido mediático y el gobierno mexicano ha pretendido descalificarlo, con el argumento de que se refiere a muchas desapariciones de sexenios anteriores.

Es posible que también este caso esté altamente politizado, pero el de los desaparecidos es un problema grave en el país, por lo que el gobierno no puede hacerse el desaparecido, ya que no se trata de cifras, sino de personas de carne y hueso con familias que las esperan.

Como en este caso, en el tema de las protestas de transportistas y agricultores, existen puntos que pueden ser atendidos sin mayores costos económicos o políticos, pero en algunos como en del incremento de los combustibles es más complicado porque el alza ha sido ocasionada por la loca guerra desatada por Estados Unidos e Israel en contra de Irán.

El aumento del precio de los combustibles ha sido casi general en muchos países, empezando por Estados Unidos, donde el galón (cuatro litros) ha subido más de uno o dos dólares según el estado, lo que ha ocasionado mucha inconformidad entre los estadounidenses.

Esa es una de las cosas que tiene muy preocupado al presidente Donald Trump que a cada rato sale con sus bravuconadas, pero después de cinco semanas no ha podido acabar con el régimen de Irán como había prometido.

En su desesperación y para medio respirar y ganar tiempo, pide a cada rato a Irán un cese al fuego temporal, lo que ha sido rechazado por el gobierno islámico, que no le cree nada al magnate, pues sabe que podría buscar reorganizarse para después atacarlo de nuevo a traición como es su costumbre.

No es que Trump no haya querido reabrir por la fuerza del estrecho de Ormuz, sino que no ha podido, como se demuestra con las agresiones verbales de impotencia a los iraníes (bastardos locos) de los días recientes.

Picotazos. El domingo comenzó la feria de la primavera y de la paz en San Cristóbal, lo que tal vez dé un respiro a la alcaldesa morenista Fabiola Ricci Diestel, luego de estar envuelta en desgastantes polémicas por diversos temas. Pan y circo, se dice comúnmente. Habrá que esperar para saber cómo transcurren los diferentes espectáculos, sobre todo la presentación de artistas. Por lo pronto, ha habido críticas por la falta de identidad durante el desfile inaugural, en el que abundaron las ruidosas batucadas y las reinas. Feria de reinas y de batucadas, pues. Fin