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Hoy Escriben - Húbert Ochoa

Sólo para enterados

Juan Carlos Moreno Guillén

Qué es Lekil Chapanel

El caso de Makala II

El tráfico desenlace

1.- Con una frase que toca el alma, el joven presidente del Supremo Tribunal Superior de Justicia, Juan Carlos Moreno Guillén, resume la asimetría histórica que, en todos los órdenes, golpeó a Chiapas con brutalidad feroz. Dice: “Nadie va a un juzgado por gusto, sino por necesidad”.

Filósofo, conocedor de la psique humana, Moreno Guillén llegó al Poder Judicial de Chiapas a darle una sacudida pues, ya sabemos, ese organismo tiene un pretérito de corrupción y complicidad con lo malvado. Él, Moreno Guillén, empezó la deconstrucción, zarandeó el árbol podrido, tumbó dogmas e inició una nueva era.

La justicia, es decir su correcta aplicación, no es una dádiva ni un privilegio, sino una obligación del Estado para garantizar el Derecho y la paz. Recordemos que Temis aparece con los ojos vendados en un mensaje de imparcialidad, sin ver el rostro o estatus social de nadie. ¿Por qué teníamos que mendingarla?

En otro tiempo Ombudsman que actuó con rigor apasionado, ahora como titular del Poder Judicial transita un camino más allá de la subjetividad, con una función que no sólo es la de aplicar leyes de manera estricta: Al lado del Ejecutivo y Legislativo, ha de sostener el Estado Democrático en Chiapas, precisamente aquí en donde abusos, cacicazgos e impunidad colmaron la paciencia del pueblo hasta hacer crisis en 1994. 

Reingeniería…

2.- Basado en el humanismo que sitúa a la persona en el centro de todas las cosas, Moreno Guillén emprendió una reingeniería integral acercando la justicia al pueblo, llevándola al hogar, volviéndola accesible y desbaratando un sistema burocrático, lépero, insolente, arbitrario y viciado que tanto daño nos hizo.

Moreno Guillén puso en marcha la doctrina Lekil Chapanel, un término ético desconocido para algunos abogados, no para él, no para el gobernador Eduardo Ramírez y menos para quienes, secularmente, fueron lastimados por las injusticias e inequidad. 

Lekil Chapanel es eso: una justicia verdadera y concatenada a Lekil Kuxlejal (El buen vivir), la política estelar del gobernador Ramírez, Moreno Guillén se suma a la estrategia del Estado en el combate frontal a la pobreza, fortaleciendo la gobernanza, el equilibrio del poder y, principalmente,  sabiendo que quienes mandan son los ciudadanos. 

Gran reto…

3.- El joven jurista Moreno Guillén recorre las comunidades autóctonas en un ejercicio innovador que, antes, jamás se había hecho. Es un eje transversal en el que el pueblo, de escasos recursos, evita largos tramos carreteros o condiciones climáticas adversas para que un funcionario le atienda. Ah, cómo olvidar aquella arrogancia que carcomió las estructuras judiciales del pasado.

Fortalecer una cultura de paz es el gran reto en la nueva era. Y él, Juan Carlos Moreno Guillén, lo sabe perfectamente. Por eso, con la sencillez y profunda visión de Santo Tomás de Aquino, realiza un desempeño que dirime conflictos, resuelve dudas, evita controversias y cierra los candados a la impunidad porque la justicia es el principio elemental en cualquier sociedad.

Dijo el Tatic Samuel Ruiz García: “Estar arriba con los de abajo, estar adentro con los de afuera, y caminar para que las cosas no sean iguales”.  Caminemos…

Makala II

A los 16 años se convirtió en madre por primera vez. A los 30, lamentablemente, un maniático le quitó la vida en un caso que ha conmocionado a los chiapanecos y a la ciudad de Indianápolis, capital del estado de Indiana, lugar de su nacimiento.

Makala Marie Pendley, de ojos color verde tan bellos igual que una esmeralda, sostuvo durante varios lustros una relación tormentosa con un sujeto inmoral, crápula, de aspecto grotesco, poco cabello y abdomen abultado. Un monstruo que, finalmente, terminó asesinándola en Zinacantán, Chiapas.

Embarazada y madre de siete niños de entre uno y 12 años, Makala fue reportada desaparecida el 23 de febrero de 2026 cuando abandonó la casa materna, en Indianápolis. No se supo de ella hasta este 8 de junio. El basilisco ya la había asesinado.

El crimen

Makala y sus hijos habrían sido secuestrados aquel 23 de febrero por Joseph “N”, quien los condujo mediante amenazas hasta Mérida, Yucatán. Makala hizo reiteradas denuncias por vandalismo ante el Departamento de Policía Metropolitana de Indianápolis (IMPD, por sus siglas en inglés). Sin embargo, nadie la escuchó.

Luego de que Makala presentó una solicitud de apoyo ante la policía de Mérida, el malvado Joseph los trasladó a San Cristóbal ideando su plan macabro. Retuvo a los niños en una casa ubicada en el barrio Fátima, de San Cristóbal y a Makala la trasladó a Zinacantán con el trágico desenlace ya conocido.

Hay casos que parecen no tener lógica, esos que escapan a las leyes naturales y la razón. El de Makala es uno de esos…