Acusan deficiencias en nuevo informe de caso Ayotzinapa

“A doce años de los hechos, siguen existiendo preguntas fundamentales sin respuesta”, dijo la organización. Cortesía
“A doce años de los hechos, siguen existiendo preguntas fundamentales sin respuesta”, dijo la organización. Cortesía

Amnistía Internacional advirtió que el informe presentado este lunes sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, regresa a una narrativa centrada en la responsabilidad de actores locales y omite la participación de órganos de seguridad nacionales.

Señaló en un comunicado que cualquier nueva hipótesis debe estar vinculada con las líneas de investigación que siguen pendientes, entre ellas la cadena de mando político, la participación de órganos de seguridad, incluidas las Fuerzas Armadas y las policías, así como la actuación de agentes de procuración de justicia.

El reporte gubernamental incluye análisis de comunicaciones telefónicas, diligencias realizadas en distintos lugares y la identificación de nuevas personas de interés que pueden aportar elementos para esclarecer los hechos.

La organización también respaldó la exigencia de las familias para que el Ejército Mexicano entregue los 853 folios que han sido requeridos por los padres y madres de los estudiantes, organismos internacionales y mediante una resolución judicial.

“A doce años de los hechos, siguen existiendo preguntas fundamentales sin respuesta y permanece información en poder del Ejército, que ha sido requerida reiteradamente por las familias, por organismos y expertos internacionales”, declaró Edith Olivares Ferreto, directora ejecutiva de Amnistía Internacional, sección mexicana.

Sostuvo que si la nueva etapa de la investigación pretende sustentarse en evidencia científica y verificable, debe garantizarse el acceso a toda la evidencia existente y ninguna institución del Estado puede quedar fuera de ese estándar.

Indicó que se debe profundizar en la participación de agentes de las Fuerzas Armadas y policiales en todos los niveles de la cadena de mando, así como reconstruir sus posibles vínculos con grupos criminales que operaban en Guerrero cuando ocurrieron los hechos.