La elevación de los aranceles estadounidenses sobre las importaciones brasileñas profundizó la confrontación entre los gobiernos de los presidentes Donald Trump y Lula da Silva. La respuesta brasileña fue expresada por el canciller Mauro Vieira, quien calificó de “arrogantes” los dichos de su colega Marco Rubio sobre la actitud de Lula ante la disputa comercial.
“Las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, divulgadas en la madrugada de hoy en las redes sobre los aranceles, son inaceptables y ofensivas para el pueblo y el gobierno brasileños. Rubio ataca de manera grosera y arrogante a un jefe de Estado de un país amigo”, afirmó Vieira en un pronunciamiento ante la prensa tarde de ayer jueves en Palacio Itamaraty.
El ministro de Exteriores respondió así a las declaraciones formuladas horas antes por Rubio.
El secretario de Estado dijo que “el presidente Trump determinó que la Oficina del Representante Comercial (USTR) imponga un arancel del 25 %. Que no haya lugar a malentendidos sobre el motivo (de la decisión): Lula y su gobierno no negociaron de buena fe con Estados Unidos (...) Lula antepuso su ego al logro de un acuerdo”.
La decisión de la USTR anunciada la noche del miércoles tras una investigación de varios meses le atribuyó a Brasil una serie de prácticas comerciales “desleales”.
Frente al anuncio de la USTR, la presidencia brasileña sostuvo, la madrugada de este jueves, que la investigación carece de fundamento dentro de las normas multilaterales del comercio, y no descartó llevar el caso a la Organización Mundial de Comercio.












