Crimen organizado, una amenaza híbrida: Senado

Crimen organizado ha evolucionado hacia amenaza híbrida, mencionaron en foro en el Senado. El Universal
Crimen organizado ha evolucionado hacia amenaza híbrida, mencionaron en foro en el Senado. El Universal

En el marco del foro “Amenazas híbridas: narcotráfico, terrorismo y seguridad global”, realizado en el Senado, se advirtió que el crimen organizado en México está utilizando diversas herramientas para cometer delitos que van de las tradicionales como el uso de armas a otras donde se apoyan en las nuevas tecnologías, lo que los convierte en una “amenaza híbrida”.

Se puntualizó en la conferencia que una amenaza híbrida es una estrategia malintencionada que combina métodos convencionales (militares) y no convencionales como ciberataques, desinformación, presión económica, espionaje de manera coordinada.

El senador del PRI, Rolando Zapata Bello, explicó que el crimen organizado en México ha evolucionado hacia un esquema de “amenaza híbrida”, al combinar violencia tradicional con herramientas tecnológicas, financieras y de desinformación, lo que —advirtió— representa ya un desafío de seguridad nacional.

El también presidente de la Comisión de Inteligencia Artificial del Senado subrayó que estos fenómenos no operan en un solo frente, sino de manera simultánea en distintos ámbitos, lo que complica su contención.

Geografía delictiva

“Hoy el crimen organizado ya no es solo un fenómeno delictivo, es un actor con capacidad de control territorial, influencia política y proyección internacional”, agregó.

Expuso que un dato que calificó como contundente: en el 75 % del territorio mexicano se registra la presencia de algún grupo delictivo, lo que transforma la naturaleza del problema.

Dijo que cuando estas organizaciones logran controlar territorios, financiar estructuras e influir en decisiones locales, además de utilizar tecnologías para expandirse, se configuran plenamente como amenazas híbridas.

Alertó que el fenómeno rebasa el ámbito de la seguridad pública, para convertirse también en un asunto de seguridad regional en América Latina y el Caribe.

El legislador señaló que este tipo de amenazas presenta patrones similares en la región, entre los que destacan:

• La convergencia entre cárteles, pandillas y redes internacionales

• La diversificación de economías ilícitas más allá del narcotráfico

• La debilidad institucional que permite el avance de actores no estatales

“Las amenazas híbridas no avanzan solo por su capacidad, avanzan también por nuestras debilidades”, comentó.

El senador identificó tres vulnerabilidades clave en México que son la fragmentación institucional en materia de seguridad.

Desigualdad de capacidades entre estados y municipios; y dificultades para coordinar inteligencia, justicia y políticas públicas en tiempo real.

Señaló que mientras el crimen organizado se articula de manera integral, el Estado continúa operando de forma fragmentada, lo que reduce la efectividad de la respuesta.