Irán vuelve a cerrar Ormuz

Trump advierte “no hay chantajes” ante cierre de estrecho de Ormuz. Cortesía
Trump advierte “no hay chantajes” ante cierre de estrecho de Ormuz. Cortesía

Los vientos de paz en el Golfo soplan muy débilmente y la incertidumbre reina. El último movimiento desestabilizador lo dio Teherán, que tras 24 horas volvió a cerrar el estrecho de Ormuz al tráfico comercial, poniendo en la mira a algunas embarcaciones civiles.

El bloqueo permanecerá vigente hasta el cese definitivo de las hostilidades, es la condición impuesta por el régimen, que sin cerrar aún la puerta a Estados Unidos acusó a Trump de hablar demasiado. “No pueden chantajearnos”, replicó el magnate, que reunió la “situation room” con los máximos responsables de su administración para prepararse también ante un posible reinicio a corto plazo de los ataques “sin un giro” en las negociaciones. En público, sin embargo, se mostró calmo, afirmando que el diálogo “va muy bien” y que Irán solo se está “haciendo un poco el vivo”.

La breve reapertura de Ormuz permitió el paso de apenas una docena de barcos entre petroleros, mercantes y cruceros. El nuevo cierre se produjo porque los estadounidenses “continúan cometiendo actos de piratería bajo la cobertura” de su bloqueo naval, afirmó el comando de las fuerzas armadas iraníes.

Mientras tanto, Mojtaba Khamenei, aún lejos de los reflectores tras su designación como Guía Supremo, advirtió en un mensaje escrito que su Marina estaría “lista para hacerle probar al enemigo la amargura de nuevas derrotas”.

Con el estrecho nuevamente cerrado, se registraron disparos contra dos buques mercantes indios, con daños limitados en uno de ellos, mientras que un crucero con bandera maltesa informó salpicaduras de agua en las inmediaciones, seguidas de advertencias de los Guardianes de la Revolución de no avanzar.

En cuanto al bloqueo estadounidense, hasta ahora ha obligado a 23 barcos a “regresar a Irán”, informó el Centcom en su última actualización, y la Casa Blanca no tiene intención de levantarlo hasta el final de las negociaciones, para mantener la presión.