La política exterior de México es una política de Estado producto de nuestra historia, nuestros valores y nuestra convicción de que la soberanía y el interés nacional no se negocian, no se limitan y no se subordinan a nadie, aseguró el secretario de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco, al comparecer ante el pleno del Senado de la República.
“Para un país cuya historia está marcada por invasiones e intervenciones extranjeras, el derecho internacional es nuestra principal arma”, advirtió, al reconocer que vivimos un contexto internacional que plantea uno de los retos más complejos de la diplomacia mexicana.
En este marco, sostuvo que el gobierno de México conduce con soberanía la relación política con América del Norte. Señaló que en el caso de Estados Unidos “conducimos la relación con serenidad, con firmeza y con diálogo permanente. (…) Dialogamos y cooperamos en todos los campos, de manera especial en seguridad, siempre con base en cuatro principios: respeto a la soberanía e integridad territorial; responsabilidad compartida y diferenciada; respeto y confianza mutua; y cooperación sin subordinación”.
Recalcó que por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, esa relación se sustenta en los principios constitucionales de política exterior.
“Cooperamos desde la defensa de nuestros intereses y con la soberanía como punto de partida. Dialogamos con base en principios, no en coyunturas”.
Destaca detenciones y decomisos de fentanilo
Roberto Velasco destacó que en esos principios descansa una cooperación en seguridad que hoy da resultados concretos. Detalló que los decomisos mensuales de fentanilo en la frontera sur de Estados Unidos disminuyeron 67 por ciento entre octubre de 2024 y agosto de 2026, de acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de ese país, lo que refleja un menor flujo de esa droga.
Los encuentros irregulares en la frontera norte se redujeron 97 por ciento respecto de su máximo de 2023. México ha capturado además a cinco integrantes de la lista de los diez fugitivos más buscados por el FBI, un resultado sin precedente en la región, y ha retirado de circulación más de 35 mil armas de fuego, cerca de 80 por ciento provenientes de Estados Unidos.












