Un total de ocho niños murieron y diez personas resultaron heridas en un tiroteo múltiple ocurrido a las 6 de la mañana en Shreveport, Lousiana, en un hecho que las autoridades estadounidenses lo atribuyen a un caso de violencia doméstica.
El agresor, un hombre que inicialmente huyó tras los disparos, fue localizado, neutralizado y murió en el acto, mientras que las motivaciones del ataque permanecen bajo investigación.
La policía había sido alertada después de que los vecinos habían escuchado disparos. Al llegar al lugar, los agentes constataron que todas las víctimas eran niños. Ocho muertos, de edades comprendidas entre 1 y 14 años.
Misterio sobre el crimen
Por ahora permanece el misterio sobre las motivaciones de un crimen tan atroz como impactante, que el alcalde de la ciudad, Tom Arceneaux, describió de inmediato como “una situación trágica, quizás la peor que hemos vivido”.
Los disparos se realizaron en tres lugares diferentes, cercanos entre sí. Los agentes encontraron los cuerpos sin vida. El tiroteo ocurrió en distintas áreas de la ciudad, incluyendo dos viviendas en la misma manzana y una tercera en otra zona del barrio.
Lo que se descubrió después es uno de los detalles más inquietantes, difícil de describir incluso para las autoridades: un niño, probablemente herido, logró escapar de una de las viviendas atacadas por el hombre armado, corriendo hacia una casa vecina.
Según las últimas reconstrucciones, no se descarta que haya sido él mismo, superviviente de la masacre, quien dio la primera alarma.
Identifican a tirador
El agresor se trata de Shamar Elkins, según informó la directora de comunicaciones del alcalde de Shreveport, Leigh Anne Evensky, al medio CNN.












