El presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Higinio Martínez Miranda, reconoció errores de algunos morenistas, pero aseguró que hay tiempo para corregir, al afirmar que “Morena todavía existe para rato”.
Reconoció que a 15 años de la fundación del partido guinda, el movimiento enfrenta problemas y diferencias internas que deben ser atendidas, y advirtió que debe evitar que sus dirigentes antepongan sus intereses personales al objetivo de transformar a México.
El senador, fundador de la Cuarta Transformación junto con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, sostuvo que este movimiento cuenta con motivos suficientes con la intención de festejar los resultados alcanzados desde su creación, debido a que se convirtió en una fuerza política con presencia prácticamente en todo el país en un periodo relativamente corto.
Destaca papel de AMLO
En entrevista, destacó el papel de López Obrador en la construcción de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) e indicó que su crecimiento fue resultado de la decisión de continuar una lucha política fuera del PRD, así como del cansancio de amplios sectores de la población frente a los gobiernos del PRI y el PAN.
Reconoció que Morena no es un instituto político ajeno a los errores, porque está integrado por mujeres y hombres que pueden equivocarse o no comprender plenamente el propósito original del movimiento.
En ese sentido, planteó que el principal reto es preservar el objetivo con el que fue creado: transformar las condiciones de vida de millones de mexicanos y no utilizar el poder político para beneficio de dirigentes, funcionarios, gobernadores o alcaldes.
Procesos internos pueden generar inconformidades
Martínez Miranda admitió que las decisiones sobre candidaturas y otros procesos internos pueden generar inconformidades y dificultades, particularmente porque no todos los integrantes del partido quedarán satisfechos con la manera en que se definan posiciones electorales.
Pero consideró que Morena todavía tiene tiempo para corregir el rumbo, establecer límites y poner orden para garantizar que quienes formen parte del movimiento compartan su propósito fundamental.












