Así como se aprobó en la Cámara de Diputados una reserva para exentar a las armadoras automotrices del límite de deducción de gastos en recintos fiscales, los distribuidores de autos piden un decreto presidencial que les permita exentar el límite a las deducciones por Impuesto Sobre la Renta (ISR).
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) que preside Guillermo Rosales afirmó en un comunicado que están en riesgo la operación de mil agencias y 70 mil empleos directos, si no se les permite a los distribuidores exentar el límite de las deducciones del ISR.
El presidente ejecutivo de la AMDA explicó que la modificación fiscal para 2027 que establece un límite del 96.6 % en las deducciones de gastos afectará gravemente a las agencias, pudiendo obligarlas a pagar impuestos sobre utilidades no obtenidas y condenando a empresas de bajo margen de ganancia a cerrar.
AMDA destacó que existe la idea de que vender vehículos genera enormes ganancias de forma automática. Sin embargo, a través de un análisis financiero AMDA expuso con datos del ejercicio fiscal 2025 que el gremio opera con márgenes estrechos.
Ganancia libre fue mínima
Del total de las agencias que facturaron el año pasado, la ganancia libre fue mínima: de cada 100 pesos que ingresan al negocio, únicamente quedan 0.38 centavos de utilidad antes de cubrir gravámenes como el ISR y el reparto de utilidades (PTU).
Por 100 pesos de venta, el costo del vehículo e inventario es de 85 pesos para pagar el automóvil a la armadora o fabricante, lo que se conoce como costo de ventas. Con esto, a la agencia le resta una utilidad bruta de apenas 14.95 pesos.
De ese remanente, hay que descontar la operación de la agencia que representa aproximadamente 9.13 pesos en gastos departamentales como talleres, vendedores y exhibición.
En administración y corporativo se consumen 3.48 pesos en gastos operativos y administrativos. Y el costo financiero absorbe 1.96 pesos.
Así, tras pagar inventario, salarios, rentas y financiamiento el resultado final es de sólo 0.38 centavos de ganancia por cada 100 pesos facturados, destaca AMDA.
Actualmente, las agencias o distribuidoras tributan con una tasa del 30 %. El cálculo revela un efecto adverso: castiga más a las empresas que tienen menor margen de ganancia.












