Relación México-EUA enfrenta incertidumbre

Relación México-EUA enfrenta incertidumbre

En víspera de las elecciones intermedias en Estados Unidos para la renovación del Congreso, la relación entre México y ese país enfrenta una paradoja, pues nunca habían estado tan integradas sus economías y, sin embargo, sus relaciones políticas y comerciales atraviesan una etapa de elevada incertidumbre, advierte un análisis de la empresa de consultoría política Integralia.

El estudio subraya que estos comicios definirán buena parte de la relación bilateral durante 2027 y 2028, pero difícilmente cambiará el escenario de presiones de Estados Unidos contra el gobierno mexicano.

Combate al narcotráfico

Explica que el combate al narcotráfico cuenta con mayor consenso bipartidista que otros asuntos internacionales, como las guerras en Irán y Ucrania.

Enfatiza que las sobredosis de drogas siguen siendo un problema grave en Estados Unidos, mientras que México permanece en una crisis de violencia.

“Los flujos transfronterizos de armas hacia México y drogas hacia Estados Unidos están en el corazón de este problema binacional. Esta presión se extiende a la migración, ámbito que Washington también percibe como un problema de seguridad nacional”.

En el ámbito migratorio, se prevé una continuidad de las restricciones, independientemente del resultado de las elecciones, resalta.

Confrontación política interna

Sostiene que una mayoría demócrata en una o ambas cámaras aumentaría las investigaciones y la fiscalización sobre el Ejecutivo, intensificando la confrontación política interna.

Por otra parte, en el tema económico, señala que derrotas republicanas en estados afectados por los aranceles podrían aumentar las presiones para moderar algunas medidas comerciales.

T-MEC

Prevé que el T-MEC seguirá vigente, pero la incertidumbre sobre sus condiciones se prolongará. La negativa de Estados Unidos a extender su vigencia por otros 16 años en julio de 2026 abrió un periodo de revisiones anuales.

Finalmente, el estudio de Integralia resalta que Estados Unidos ha situado la contención de China en el centro de su seguridad económica, presionando a sus socios regionales.